Garantizar altos estándares de eficiencia energética y sostenibilidad ambiental en un contexto industrial complejo como el sector lácteo representa un desafío significativo.
Como la mayor empresa italiana en el sector, Granarolo necesitaba:
- Reducir el consumo energético relacionado con la generación de vapor y calor para los procesos productivos.
- Contener las emisiones contaminantes, alineadas con sus objetivos de sostenibilidad.
- Mantener la continuidad operativa durante todo el proceso de actualización de la planta.
- Optimizar la gestión de los vectores energéticos (gas, electricidad, vapor, aire comprimido y agua refrigerada) mediante un monitoreo preciso y centralizado.